jueves, 3 de noviembre de 2016

José Artigas

¿Donde quedo General su patria?

Escuché a muchos hombres hablar ayer del legado de Artigas.
Querría en ese momento mi General, que Ud hubiera escuchado sus palabras
como el relato se nutria de grandilocuentes palabras que ensalzaban su espíritu de lucha, su ideal y su aguerrida presencia. Hubiera  querido mi General, que esos hombres que hoy ocupan los puestos mas importantes en el gobierno, hubiera querido que Ud les diera la mano viéndolos a los ojos, entonces quizá en ese momento mi General, quizá en ese momento temblarían como aquellos tiranos que otrora salieron corriendo a refugiarse en Bs As En Brasil o en Europa.
Es verdad mi General, hubiera querido que Ud estuviese allí en ese momento, para escucharlos hablar de patria y de esperanzas de igualdad y prosperidad, para que Ud mi General los mirara a los ojos para que Ud mi General también sepa, que al igual que Rivera, estos son vende patria y traidores, que se alimentan de mi dolor y el hastío de las políticas erróneas que llevan adelante, porque también yo mi General, también yo, me siento como Ud antes de cruzar el Río. Le aseguro Mi General que no vacilo en la lucha, pero hoy ponen aparte de todo, las leyes contra su pueblo, mire Ud mi General si estos abusos de vagos y parias de la sociedad iban a existir cuando Ud. 
No le robo mas tiempo mi General y perdone el atrevimiento, pero es que la patria se nos va, los ideales se nos van  y nosotros sus hijos perdemos. 
Le pido mi General que interceda, que les haga ver a estos sinvergüenzas que Ud mi General esta con nosotros y que los vigilará de hoy en mas. Gracias mi General por su silencioso consejo y espero que este reclamo le llegue al despótico Gobierno que nos utiliza en pos de... no se, en pos de algo y que comprenda que el soberano vive y duerme aun, pero con cierta inquietud.

Cuan déspota puedes ser

Mis palabras son el ariete
que asedia tu creciente sordera.

pero el pueblo no olvida ¡oh déspota Presidente!
nunca olvides, que tu eres el empleado de esta gente.

Tu origen es falso y soberbio, y se esconde en imitar
que tu carruaje improvisado te ah humillado al andar.

No olvides nunca ¡oh déspota presidente!
que de tu pueblo te olvides, no olvida tu gente.

Hoy nos matan uno a uno, mientras tu ríes el llora
el soberano digo esta triste  por  lo que no hicisteis.

Queda poco tiempo y lo sabéis y nosotros hoy menos
sin dudas antes de olvidar e irte algo podarais haceis

martes, 1 de noviembre de 2016

Mientras todo se hace pedasos

Amanece nuevamente en mi país.
Todo despierta lentamente.
El trino del ave, el alboroto del rió que jamas calla
los corrales que se llenan de tierra y polvo
las rutas se inundan de enormes camiones que como hormigas traban sin parar
el gallo canta sobre la cerca, la peonada se escucha  hablar, las caballerizas en su agitar declaran iniciado el nuevo día.
Mientras esto pasa, también pasan cosas donde no llega la vista, donde el progreso se detiene donde la esperanza no es más que una palabra sin sentido que usan los poetas para mitigar la condena que cierne sobre los hombros de mujeres y hombres que amanecen cada día con la panza vacía y se retiran de su labor cuando las estrellas arrancan de los campos como yerba mala. ¿Donde está la esperanza para ellos? ya ven que es sólo una palabra nada más.
Hay una enorme contradicción entre el progreso y la felicidad y esa se llama esperanza.