sábado, 14 de febrero de 2015

Hasta cuándo.

Mirando el partido del Club Atlético Peñarol y El club Atlético Cerro en una demostración ejemplar de tolerancia absoluta , hasta que los desubicados de siempre los dueños de los espectáculos los dueños de las esquinas los dueños de la tranquilidad hecha añicos nos vuelven a demostrar que nuestras autoridades no tienen el control de nada , uno piensa que ya va a pasar pero no es así, el gobierno Socialista no tiene autoridad para nada, al menos con quienes no quieren respetar las normas de una sociedad civilizada que lo único que desea es vivir en paz con tranquilidad y disponer de su tiempo y el de su familia para disfrutar en espectáculos los cuales deberían ser o transcurrir de manera normal y no que se terminen a la mitad de el mismo porque un grupo de inadaptados sociales perturbe la paz de cientos de personas que trabajan en pos de disfrutar.
Lo peor de todo es que mañana las escusas serán las mismas y ya estamos cansados de escucharlas, sin animo de ofender aparentemente la DEMOCRACIA con esta CONSTITUCIÓN YA CADUCO lo que pedimos es que las autoridades del Uruguay  se den cuenta que quizá haya que arrimar el palo al mal comportamiento sobre nosotros las personas que debemos y queremos a nuestro país , nuestra hermosa sociedad se desintegra pero al gobierno nacional le importa que en Colombia hay mas inseguridad que aquí que estupidez es esa si yo vivo en URUGUAY es de no creer.

Compartamos las buenas costumbres que hacen de nuestra sociedad ser reconocida a nivel mundial
démonos cuenta de que reprimir no es tan malo como nos dicen desde afuera y tengamos el valor de enfrentar el tabú del rechazo infundado de sociedades perversas que lo único que logran es hacernos sentir culpables por cosas que ellos apoyan  para su propio beneficio, pero eso es otra historia.

Hoy es una tarde triste para el deporte y también para mi, porque mi intención es que la sociedad y que quede claro que digo sociedad de SOCIAL logre comprometerse de manera enfática consigo misma y derribe cualquier obstáculo que limite su bienestar .

viernes, 13 de febrero de 2015

2015

                                                              MI PAÍS

La importancia de las palabras se refleja en el proceder y se hace eco de si en cada decisión  que tomamos o en cada paso que damos hacia el cambio que pretendemos darle a nuestro entorno.
Uruguay hoy transita por un camino incierto en lo que se refiere a seguridad ciudadana, y el despotismo militar o el comportamiento social y político que vivimos es casi el mismo, puesto que ninguno de las dos opciones ve por quienes sufren. Su miopía es inmensa y su voz una farsa, que se apoya seguramente en todos los poderes incluso el de libre acceso que debería ser la libertad de expresión  y que calla solo por temor, a la desvinculación del veneno infalible que es la propaganda estatal o la desgraciada mentira de alguna que otra entrevista vulgar y déspota que el gobierno permite hacerse a sí mismo como quien se miente mirándose al espejo.
Todos sabemos que los cambios son lentos pero esto ya dejo de ser lento, ahora esta estancado plenamente en una sombra que deja de ser importante y se transforma en VULGAR, como si lo que la opinión publica fuera algo que, se opinó en una calle desconocida del Cairo y nosotros la repitiéramos sin tener idea de lo que significa realmente, y yo le digo a nuestras autoridades que lo que significa es que nos están matando las mismas persona a quienes les damos de comer, les damos educación, les damos tecnología, les damos planes de salud, pero por sobre todo les damos los años de nuestras vidas y la vida misma a veces, cuando nos disparan sin tener la mínima consideración sobre nosotros, sin pensar en nuestros hijos, familias anhelos, sueños, sin importarles absolutamente Nada.
Me pregunto qué esperar de todo esto?
Si estamos equivocados que nos encarcelen que nos pongan entre rejas, ah es verdad!  ya vivimos entre rejas... todo por ellos creer que ser severos y reprimir la delincuencia entra en el rango de violar los derechos humanos, pero yo digo que eso es una tontería, miles, decenas de miles, cientos de miles dijeron basta, no quiero que el país se disuelva, en una mezcla de indiferencia e injusticia, 
pero quiero sí, que de la misma manera que pretendemos hacer del Uruguay un país justo,
necesito que también haya JUSTICIA!