El presidente de mi Pais
se convirtio en la enfermedad que dice querer combatir
y su retórica narcisista acompañada de seguidores que son las partes del cuerpo putrefacto que es hoy el Uruguay no escatiman en cubrir los cuerpos bajo la alfombra de la desinformación.
La pena es que parece, que hasta el dia de hoy no se encontró cura para el cáncer
así que mi País mi hermoso y pequeño País está condenado a morir agónicamente.
La humanidad se escapó del hombre poderoso
y tiende a olvidarse de sus raíces.
Que destino cruel, que apatía, que descaro!
se convirtio en la enfermedad que dice querer combatir
y su retórica narcisista acompañada de seguidores que son las partes del cuerpo putrefacto que es hoy el Uruguay no escatiman en cubrir los cuerpos bajo la alfombra de la desinformación.
La pena es que parece, que hasta el dia de hoy no se encontró cura para el cáncer
así que mi País mi hermoso y pequeño País está condenado a morir agónicamente.
La humanidad se escapó del hombre poderoso
y tiende a olvidarse de sus raíces.
Que destino cruel, que apatía, que descaro!