miércoles, 23 de septiembre de 2015

Nuestra democracia

No lo creí posible.

Desde el retorno a la democracia, como se dice habitualmente 
para separar, la época en la cual los militares ostentaban el poder,
y lo aplicaban con mano de hierro, jamás se había visto en el país,
tal perdida de decencia moral y ética, como se experimenta hoy.

Si este es el cambio de totalitarismo del estado militar a
totalitarismo democrático, me quedo con el primero. 
Ya que aun sabiendo, que el mal es mal,
al menos sabíamos que entre nuestros pares
 no nos estábamos  matando como lo hacemos hoy,
y lo más triste es que: 
la conciencia de la democracia esta completamente ciega de poder.

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